Nuestra filosofía

Los niños deben ser atendidos por personal cualificado. El Kita se fija como objetivo proporcionar a los niños que se le confían el cuidado y el apoyo más completo posible. La guardería se convertirá en un espacio vital amueblado de forma que se adapte a los niños y los anime. La promoción del sentido de comunidad y los contactos sociales dentro del grupo son importantes para nosotros. También es importante para nosotros alentar y apoyar la iniciativa personal y la independencia.
Los cuidadores llevan a cabo diversas actividades en el interior y exterior que animan específicamente a los niños. Esto puede hacerse mediante diversas actividades: Por ejemplo, cantando, bailando, jugando, estimulando diferentes percepciones sensoriales o incluso haciendo manualidades, escuchando historias o haciendo música. Para asegurar que los niños hagan suficiente ejercicio al aire libre, se hacen visitas regulares a los parques, paseos o excursiones.

Esas actividades conducen a un equilibrio, que es importante para el proceso de desarrollo de los niños. Este equilibrio contribuye a la resolución de conflictos y a un sano desarrollo físico, psicológico y social. Además, los niños deben aprender a jugar juntos, a resolver conflictos y a mantener el orden. Tenemos un concepto de bebé para la implementación del proceso de aclimatación, que los padres reciben después de registrar a su hijo en la guardería.

Actividades lúdicas y excursiones
Los niños necesitan mucho ejercicio, aire fresco y espacio para satisfacer sus ganas de moverse, su curiosidad por descubrir y su pasión por coleccionar. Las actividades lúdicas y físicas promueven la percepción de su propio cuerpo y contribuyen a su desarrollo general. Por lo tanto, salimos al aire libre con los niños tan a menudo como sea posible. Además, organizamos excursiones a intervalos regulares: por ejemplo al zoológico, a una granja, a un museo, a un paseo en barco o a ir en trineo en invierno.

La visita a Santa Claus ya se ha convertido en una tradición en invierno. En los meses de verano, pasamos mucho tiempo en el lago de Zurich. De vuelta a la guardería, los niños pueden jugar con nueva energía y dedicarse a otras actividades lúdicas.